lunes, 13 de octubre de 2008

8. Huracán Juana

Hace muchos años, nos dieron la noticia de la primer super tormenta que nos pasaría por encima de la que yo recordara: el temible huracán Juana.

En todas partes, casas, escuelas, empresas, por donde fuera, todos corrimos a poner enormes equis de masking tape en las ventanas, para que cuando los vientos huracanados las azotaran y las rompieran, los cristales que se desprendieran no fueran a destriparnos... bueno esa fue la novela que yo me hice en la cabeza... pero de todos modos, ver todas las cámaras de televisión transmitiendo en vivo desde las costas caribeñas, para captar en vivo las fauces del monstruo que acabaría con este pequeño país.

Lo cierto es que el Huracán Juana pasó de largo, descargando su fuerza de destrucción y dolor en Bluefields, Nicaragua, sin tocar nunca nuestra costa. Sin embargo, los efectos colaterales del huracán, provocaron serias inundaciones en el Pacífico, donde nadie estaba mirando, donde la gente ni esperaba verse afectada por el huracán...

Bueno pues hoy tuve mi huracán Juana.

El primer día de quimio no cumplió mis expectativas de catástrofe... la búsqueda de vías en mis venas fue terrible, tal y como lo esperaba, pero no tuve problemas de náuseas o mareos durante las más de cuatro horas de quimio y en general no tuve mayores molestias. Hasta me comí una sopita que me llevaron y me supo deliciosa.

Cuando terminó la quimio me dio un dolor de cabeza muy intenso, pero ya me tomé un medicamento que me lo quitó. Además tenía un sabor horrible en la boca, para lo que me recomendaron uvas y fresas congeladas y efectivamente se me quitó tras comerme unas cuantas.

Durante la tarde y noche me he sentido muy mareado, pero ya se me está pasando.

Así que puedo decir con satisfacción que mi primer día fue totalmente tolerable. Me siento bien y sigo sintiéndome feliz.

Mañana y pasado mañana, me tocan sesiones más cortas, porque me ponen menos químicos, así que espero que las condiciones del tiempo se mantengan.