domingo, 12 de octubre de 2008

7. Weather Channel

Aunque no estoy precisamente convencido de que funcionen, sobre todo en Costa Rica, donde parece que el tiempo se burla de ellos constantemente, lo cierto es que donde hay tormentas, hay meteorólogos. Una suerte de gitanos adivinadores que fueron a la Universidad y obtuvieron un título en predicción del futuro. No tienen bolas de cristal ni naipes del taró, aunque a veces creo que les iría mejor si usaran al menos la lectura de las hojas de té para asegurarse de lo que están prediciendo. Lo cierto es que existen lugares, sobre todo en esas eternas planicies norteamericanas, donde estos profesionales de la adivinación, son muy valorados, porque sus visiones del futuro son en la mayor parte de los casos, verídicas.

Yo tuve ayer mi día de meteorólogos y la verdad, me hizo muy bien. Me ha aliviado casi por completo la ansiedad sobre lo que pasará mañana y eso sinceramente me ha hecho dormir como un lirón.

Ayer vino mi amiga Scarlett, con su hijo Ludo, con Vane, la esposa de éste, y Cecile, su hija. Ludo padeció un cáncer pulmonar con metástasis por todo el cuerpo, hace unos diez años, cuando estaba aun más joven, talvez de unos 18 años. El recibió tanto radioterapia en el área del cáncer principal, como sesiones fuertes de quimioterapia durante seis meses, y la verdad estuve muy atento a todo lo que pudo decirme.

Mi principal y más cercana referencia sobre el tema de la quimioterapia, es el libro de Lance Armstrong, en el que cuenta su experiencia con un cáncer testicular, y en donde su descripción del proceso de quimioterapia, le para los pelos a cualquiera... incluyéndome.

Pues lo primero que me dijo Ludo es que todo eso que se narra ahí es cierto. Bueno, no podía haber mejor forma de darme certeza del futuro... jijiji

Ludo tuvo una experiencia con la quimio bastante difícil. Aunque al principio, en las primeras sesiones, no tuvo mayores efectos secundarios, luego de la cuarta, cuando además sus radiografías mostraban que el cáncer había desaparecido de los pulmones, su ánimo bajó mucho y las tres últimas sesiones fueron casi una tortura a la que se obligó a asistir a pesar de que su voluntad no estaba precisamente apoyando esa decisión.

Dice Ludo que hay dos cosas importantes, una es reducir o si se puede eliminar las nauseas y los vómitos, para lo cual utilizó un medicamento que le fue muy efectivo, que en mi caso me han recomendado el EMEND de Merck-Sharp & Domme (aprepitant) y el consumo de todos los vegetales verdes que encuentre, brócoli, apio, lechugas, espinacas, etc. Al parecer el alto contenido de minerales hace que el desequilibrio químico no sea tan grave y reduce los efectos de las sustancias que se ingresan al cuerpo.

Lo otro es reponer los glóbulos blancos del cuerpo. La quimioterapia es la introducción de sustancias venenosas en el organismo que pretende destruir a las células cancerígenas, sin embargo, no es un medicamento inteligente que busque a su presa, la destruya y se elimine de forma inocua del organismo, sino que en su paso por el organismo, mata de igual forma células cancerígenas como células sanas. Como la defensa del organismo ante este tipo de amenazas son los glóbulos blancos, el nivel de estos luego de cada sesión de quimio, desciende espantosamente. Es por esto que uno queda con el sistema inmunológico en el suelo. El período de espera entre un ciclo de quimio y otro, que en mi caso es de 21 días, pretende darle tiempo a la médula ósea de reponerse, literalmente de regenerarse después del período de destrucción celular, y de aumentar el nivel de glóbulos blancos en el organismo a un número aceptable, que le garantice a los médicos que la siguiente sesión de quimio no acabará con la vida de uno, ya que si se aplica con los glóbulos blancos en un bajo nivel, sencillamente el cuerpo no podría defenderse del veneno y uno perdería la vida junto con las células cancerígenas. El doctor me habló de que me darán unas ampollas para ayudar a la reposición de la médula, pero según Ludo, a él le funcionó de manera excelente el noni. Me contaba que hace diez años eso era un producto muy difícil de conseguir y además carísimo. Actualmente se que uno encuentra noni hasta en el Automercado. Dice que su sabor es espantoso, pero que es infalible. Según su experiencia y la observada en mucha otra gente a la que ha recomendado el consumo de esta fruta haitiana, el resultado es inigualable.

También el noni ayuda a calmar el dolor de encías y las dolencias estomacales. Debe procesarse la fruta para quitarle semillas y cáscara, y consumir una cucharada del puré de su pulpa tres veces al día, durante todo el tratamiento.

Según Ludo, el procedimiento en sí es muy incómodo e incluso doloroso. Los químicos queman literalmente las venas que tienden a cerrarse, con lo que cada vez se hace más difícil introducirlo al cuerpo. Durante el tiempo que dura la inyección de los químicos, uno se siente muy mal. La sensación aumenta conforme van pasando las sesiones, esto mismo narra Lance, y los efectos posteriores también son cada vez más fuertes. Dice Ludo que a partir de su cuarta sesión de quimio, le recomendaron fumar marihuana antes de la sesión y que efectivamente, el efecto de alivio es inmediato, y durante el período de inyección de químicos, no se siente ningún dolor... bueno, no se siente nada. Mamá no escuchó muy fascinada esta idea, así que ya veremos que pasa.

Sinceramente recibir toda esta información de primera mano, fue un gran respiro para mi mente maquiavélica, que es una expera en la creación de mundos alternativos en otras épocas temporales... jijiji

Para concluir un día que fue sinceramente genial, recibí la visita del Torito, con su familia, que se rapó la cabeza en solidaridad conmigo. Eso fue un gesto impresionante que de verdad agradezco. Cuando lo vi y además cuando vi las fotos de donde lo estaban rapando, casi me ataco a llorar. Fue de verdad un gesto de amor.

Y por la noche vino Carlitos con su esposa a "acampar" en mi casa, nos anestesiamos con el programa Bailando por un Sueño, vimos luego una película de Vigo Mortensen, que se llama Hidalgo, sencillamente excelente, y a eso de la una de la mañana, eso si, con la deuda de los marsmellows asados, nos fuimos a dormir.

Ya tengo mi reporte del tiempo y aunque se ven nubarrones espantosos en el horizonte, me siento muy tranquilo y hasta se puede decir que muy feliz.

1 comentario:

Lorena dijo...

Querido señor Rolito, que bien que anda con animos y venciendo las platicas con el munster(aqui decimos vomitar), no hay de otra hermano, seguir pa lante como siempre.

te mando besos no apasionados para que no gastes mas energia de la necesaria.

LORE..