viernes, 24 de octubre de 2008

13. Sombrillas

En la escuela mi maestra, la niña Carmen, siempre me dijo que la diferencia entre sombrilla y paraguas no era que fueran para mujer u hombre, sino que la sombrilla se usaba para procurarse sombra del sol, mientras que el paraguas para guarecerse del agua. Al final esa definición solo funcionaba para mi niña Carmen, porque el resto de la humanidad tica, aplica el otro significado.

Pero como llevo casi una semana de cielos soleados, creo que vamos a hablar de las sombrillas, las que permiten que el sol no me queme. Cierto en sí mismo, porque según me indicó el Oncólogo, la quimioterapia baja las defensas naturales de la piel contra la luz solar, por lo que debo utilizar bloqueadores. Yo pensé en usar Hawaian Tropic de zanahoria, por aquello del remedio de ese vegetal que me sugirieron, pero luego de hacer una breve consulta familiar, no resulta tan buena idea para nadie más...

En todo caso, como no he salido de casa en toda la semana, no he requerido medidas particularmente especiales.

Lo que si he hecho es sumar remedios para mi actual situación, es decir, sombrillas para no broncearme demasiado.

He recibido cualquier cantidad de consejos sobre cómo usar correctamente la marihuana... eso ha sido sorprendente, al parecer existe un conocimiento general profundo sobre la materia, al que uno no tiene acceso en forma común, o dicho de otra forma, al parecer más gente de la que uno se imagina, utiliza la cannabis regularmente. De todas las sugerencias, la que mas me ha divertido fue la de Arturo, quien me confesó que en sus tiempos de hippie, sus amigos mezclaban la marihuana picada dentro de la preparación para hacer brownies, y que resultaba igualmente efectiva, sin los efectos indeseables del fumado... que buena idea!!!

A Lilliam, un gran agradecimiento por sus consejos. Ya envié a comprar Equinacia, que parece ser un producto natural muy efectivo para subir las defensas. Además, el Jarabe de Cuculmeca para subir el conteo de glóbulos rojos y Caléndula por si me da sangrado bucal, aunque en realidad mis dientes al igual que mi cabello, siguen firmes en su lugar y mis encías en realidad no se han visto afectadas en absoluto.

Algo muy interesante que me comentó es que el dolor de cabeza es un efecto secundario del EMEND, lo cual desconocía, pero es excelente saberlo. Y tal y como me lo mencionó, con solo tomar un analgésico se me alivió ese dolor.

Durante estos días he pasado muy tranquilo, el descanso me ha hecho muy bien. Ayer y antier ya estuve terminando algunos trabajos que tenía pendientes y eso también me hace sentirme excelente. Los dolores musculares me siguieron hasta el lunes, último día en que me pusieron la vacuna para la médula, pero desde el martes no he tenido ningun dolor. Ya desde el sábado anterior se me habían quitado los mareos y las náuseas, así que me siento muy bien.

Las sombrillas son efectivas, de verdad que si.