sábado, 25 de octubre de 2008

14. Nubes en el cerebro

Hay gente a la que se le nubla el juicio, es decir, se le mete una tormenta pasajera en el estrado de la conciencia y, me imagino, impide que su juez interior vea cuando el acusado le está sacando la lengua... ¡hay que ver lo variadas que son las tormentas!

A mi en realidad lo que se me ha nublado últimamente es el cerebro. No se por qué, pero desde que inicié la quimio no he podido leer. Con lo que lo disfruto, es talvez mi única pasión verdadera, aparte de la escritura, y ya ven, en estos días cada vez que tomo un libro para iniciar mi aventura personal, me da un dolor de cabeza terrible. Lo peor de todo es que extraño terriblemente leer. No he podido pasar de leer artículos y para sacarme el clavo, he estado releyendo los cuentos de Benedetti que me había regalado Mariano hace unos meses... es como un paliativo para el intelecto, afortunadamente.

Mientras tanto, y para Marce y todos los que me pidieron compartir in extenso la experiencia del noni, pues aquí va:


El noni es una fruta de corteza rugosa, mayormente verde, pero que cambia a colores cafés y negros conforme madura. Internamente tiene una pulpa blanca, suave y un poco babosa, con semillas pequeñas de color negro o café oscuro, en general es muy parecida a la anona... bueno siendo sinceros, es como una anona, pero podrida... y ¡huele como tal!

El sabor es realmente indescriptible, aunque se soporta. Lo que si es insoportable es el olor, que es fuerte y muy penetrante, la fruta misma emite un olor ¡que espanta muertos!

Uno de los trucos que me dieron para ingerirlo es taparse la nariz y así evitar el olor y el sabor juntos, funciona, pero no deja de ser desagradable. A mi me dio un verdadero empacho de noni, a tal punto que ya lo he buscado en forma de cápsulas inoloras e insípidas, y ¡así lo he soportado!

Dicen que es excelente para combatir la hipertensión, bajar los niveles de grasa de la sangre, combatir dolores musculares, inflamación e incluso artritis. Para el cáncer al parecer es excelente, porque evita el crecimiento de células precancerosas y tumores. No existen pruebas científicas sobre su efectividad, pero los testimonios no solo recientes, sino antiquísimos de los aborigenes de las Islas Polinesias de donde es originario.

Yo creo que es de esas medicinas naturales que no pueden faltar en la dieta de los damnificados de tormentas como yo. A pesar del empacho que sufrí, ¡voto por el noni!

4 comentarios:

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Auch... a mi mamá le regalaron unos nonis hace algun tiempo, le dieron la receta de como prepararlos, y no te imaginas el olor que le quedó a la casa entera!!!!
Y ni que decir de la refri.

Basta decir que no pudimos guardar nada de comida en la refri, por que todo terminaba con ese olor.

Días después mi mamá tuvo que botar su receta de noni!!!!

Que sigas mejor!
Un abrazo

JGM dijo...

Umm la verdad tengo bastante curiosidad por probarlo... para ver que tan insoportable es jeje

No me voy a quedar con las ganas, voy a ver adonde encuentro un "rico" jugo de noni.. asi como recien exprimido :S despues les cuento como me fue :D

Saludos!

Celina Solís dijo...

Hola Rolo, leyendo tu version del noni volvi a sentir ese olor y sabor desagradable, tan fuerte que mi estomago se asusto.
Saludos y abrazos afectuosos.

Ana Graciela dijo...

Rolando Sos una persona muy fuerte y de corazón espero que tras la tormenta aparezca el sol.