miércoles, 10 de diciembre de 2008

26. Monzones

En Asia, de pronto vienen algunos vientos del Océano ïndico y del Mar Arábigo, se dan cambios fuertes de temperaturas y se generan áreas de baja presión, que producen fuertes tormentas, que como aquí, causan grandes inundaciones. Son los monzones.

La comparación es odiosa, decía mi abuelita, pero a veces no puede uno menos que ver al lado...

En estos días salió en el periódico una publicación de personas con cáncer que indicaban su molestia por la falta de atención que perciben hacia ellos mismos, señalando entre otros problemas, la falta de medicamentos, las instalaciones sucias, desordenadas y saturadas, la falta de servicios sanitarios y mucho más. Señalan que estas carencias se dan en los dos únicos servicios de oncología que tiene el país, en los Hospitales Calderón Guardia y San Juan de Dios.

Yo estoy siendo tratado en el Hospital México, en lo que entiendo es un Servicio de Oncología. La sala de quimioterapia, aunque pequeña, es cómoda, limpia y siempre ordenada (ya había descrito algo en otro post). Muy cerca de la sala de quimio hay servicios sanitarios para hombres y mujeres, que siempre he encontrado limpios e incluso, cuando he tenido sesiones muy largas, he visto como varias veces llegan a repetir la limpieza de ambos servicios. No he tenido problemas de medicamentos, siempre me han puesto los químicos a tiempo y me han enviado los otros medicamentos que requiero para superar cada ciclo de la mejor forma posible... en fin, no tengo en realidad ninguna queja.

Eso me hace pensar nuevamente que he sido muy afortunado. Por la vehemencia de la publicación, es evidente que hay muchos otros pacientes de cáncer en el país, que no tienen la misma suerte y que al contrario, reciben tratos poco apropiados e incluso problemas tan graves como la falta de medicamentos.

Viendo esa situación desde mi propia experiencia, debe ser realmente horrible encontrarse con esas carencias. Si algo produce el cáncer, más que síntomas físicos, secuelas desagradables o dolores insoportables, es mucho miedo y con ello una gran sensibilidad ante lo que nos sucede. Uno se vuelve mucho más frágil que de costumbre, probablemente por enfrentar la posibilidad muy real de la muerte y luchar contra ella al defendernos del cáncer. Si en este período tan vulnerable, además sentimos que no estamos recibiendo un buen trato, que no se nos está brindando la medicina apropiada y que ni siquiera se escuchan nuestras quejas... debe ser terrible.

Espero que las gestiones que hacen fructifiquen, por ellos y por todos los demás que padecerán cáncer en el futuro (ellos indican en la publicación que cada año se diagnostican 9000 casos nuevos de cáncer).

3 comentarios:

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Leyendo tu post, me acordé de lo que nos contaba Pentium . Ella y su madre enferma han tenido malas experiencias en las sesiones de Quimio.

Al menos hay una razón más para agradecerle a Dios que todo te haya ido muy bien.

Muchas gracias por pasarte a mi blog y dejarme tu comentario. Me siento privilegiada. Vuelve cuando quieras. Sientete como en casa!

Saluditos

Anónimo dijo...

Me ha dejado en una pieza esa estadística de que anualmente en Costa Rica se diagnostican 9.000 casos nuevos de cáncer, de verdad que es una pandemia. También me duele mucho, como ser humano, que existan entidades o “profesionales” que se empeñen en castigar dos veces al que sufre esa terrible enfermedad y, no obstante todo ese horror, me llega como bálsamo el saber que a mi querido Rolando no le ha tocado esa desdicha del maltrato, humillación o incomodidad en nuestros centros de atención médica ¡qué dicha!, ojalá siga así su situación y que la de los demás mejora ante la denuncia pues todos merecemos un trato justo y por eso somos un país con un sistema solidario donde, supuestamente, ni la preparación, ni la facha ni la plata hacen diferencia para discriminar.

Eduardo Montoya

Lillian dijo...

Hola!
1,2,3 probando...
Aquí tratando de comerme a la que me está comiendo...